Verifactu 2027 marcará un cambio importante en la forma de facturar de miles de empresas y autónomos en España. Aunque todavía quedan varios meses para su entrada en vigor, adaptar el software y los procesos de facturación no debería ser una tarea para dejar hasta el último momento.
Tras la prórroga aprobada a finales de 2025, los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades deberán tener sus sistemas informáticos de facturación adaptados antes del 1 de enero de 2027. Para el resto de obligados incluidos en la normativa, entre ellos numerosos autónomos, la fecha límite será el 1 de julio de 2027.
El aplazamiento modificó el calendario, pero no los requisitos que deberán cumplir los sistemas informáticos de facturación. Por eso, los próximos meses son una oportunidad para revisar el software, ordenar procesos, formar al equipo y comprobar cómo afectará la adaptación al funcionamiento real del negocio.
Además, no es necesario esperar a 2027 para empezar. Los sistemas adaptados al nuevo reglamento ya pueden utilizarse y los servicios VERI*FACTU de la Agencia Tributaria están disponibles desde 2025. Si tienes un restaurante, bar, hotel, comercio u otro establecimiento que utiliza un TPV, en esta guía repasamos cómo preparar tu negocio para Verifactu 2027 y afrontar el cambio con tiempo.
Verifactu 2027: ¿qué cambia realmente para los negocios?
Cuando hablamos de Verifactu 2027, en realidad nos referimos a la adaptación de los sistemas informáticos de facturación al nuevo marco regulatorio establecido por el Real Decreto 1007/2023 y su normativa de desarrollo. Su objetivo es garantizar que los registros de facturación sean íntegros, trazables y no puedan modificarse o eliminarse sin dejar constancia.
Los sistemas deberán garantizar, entre otros aspectos, la integridad, conservación, accesibilidad, legibilidad, trazabilidad e inalterabilidad de los registros de facturación, además de generar los correspondientes registros y cumplir los requisitos establecidos para las facturas emitidas mediante estos sistemas.
Existe, además, una distinción importante. La normativa contempla dos modalidades: VERI*FACTU, que remite automáticamente los registros de facturación a la Agencia Tributaria, y NO VERI*FACTU, que no realiza esta remisión automática y debe cumplir requisitos adicionales para garantizar la conservación e inalterabilidad de los registros. La elección entre ambas modalidades corresponde al contribuyente.
También conviene recordar que Verifactu no es lo mismo que la factura electrónica obligatoria entre empresas. Son procesos relacionados con la digitalización de la facturación, pero responden a normativas y obligaciones diferentes.
Por tanto, preparar un negocio para 2027 empieza por conocer qué obligaciones le afectan, comprobar que su sistema de facturación estará adaptado y evitar confundir los diferentes cambios normativos.
Si necesitas una explicación más detallada sobre el calendario, puedes consultar nuestro artículo sobre Verifactu en 2027 y cómo afecta a la hostelería.
Cómo preparar tu negocio para Verifactu 2027 paso a paso
Adaptarse no consiste únicamente en actualizar un programa. En un negocio con muchas operaciones diarias, el sistema de facturación está conectado con procesos como ventas, anulaciones, devoluciones, cierres de caja o emisión de facturas. Por eso, una buena preparación debería abarcar tanto la tecnología como la operativa.
1. Confirma cuál es tu fecha límite
El primer paso parece evidente, pero es fundamental. No todos los contribuyentes tendrán que aplicar los nuevos requisitos desde el mismo día:
- 1 de enero de 2027: contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades.
- 1 de julio de 2027: resto de obligados, entre ellos numerosos autónomos.
Además, existen determinadas excepciones y particularidades, como contribuyentes incluidos en el Suministro Inmediato de Información (SII) o territorios con sistemas fiscales propios.
Por eso, antes de planificar cualquier cambio, conviene comprobar con el asesor fiscal cuál es la situación concreta del negocio.
Y hay otro detalle especialmente relevante para la hostelería y el comercio: un ticket también es una factura simplificada. Que un establecimiento trabaje principalmente con tickets emitidos desde el TPV no significa automáticamente que quede fuera de la normativa.
2. Pregunta a tu proveedor de TPV si está preparado
No basta con preguntar: “¿Cumple Verifactu?”. Conviene profundizar un poco más. Pregunta qué versión del software necesitas, cómo se realizará la actualización, si será necesario sustituir algún elemento de la instalación, cómo funcionará el envío de registros y qué asistencia recibirás durante la transición.
También es importante comprobar que el desarrollador dispone de la correspondiente declaración responsable del sistema, en la que debe constar que el software cumple los requisitos establecidos por el reglamento.
En definitiva, no des por hecho que tu sistema actual estará preparado simplemente porque funciona correctamente hoy.
Si quieres profundizar en los requisitos que debería reunir el software, puedes consultar también nuestra guía sobre las claves para que un sistema TPV cumpla con la ley.
3. Haz una auditoría de cómo facturas actualmente
Este paso suele olvidarse y puede ser uno de los más útiles. Antes de cambiar nada, observa durante unos días cómo se producen realmente las operaciones en tu establecimiento.
¿Cómo se realizan las anulaciones? ¿Quién puede aplicar descuentos? ¿Cómo se corrige un error? ¿Qué sucede cuando un cliente solicita una factura después de haber pagado? ¿Cómo se gestionan las devoluciones? ¿Todos los terminales utilizan la misma información?
El objetivo no es únicamente detectar problemas legales. También permite descubrir procesos innecesariamente complejos o poco estandarizados. En un restaurante, por ejemplo, pueden intervenir varios dispositivos y empleados durante una misma operación: alguien toma la comanda, otra persona modifica el pedido, se divide la cuenta y finalmente se realiza el cobro.
Cuanto más ordenado esté ese flujo, más sencilla será la adaptación.
4. Revisa quién puede modificar cada operación
Con Verifactu, la trazabilidad adquiere todavía más importancia. Por eso, conviene revisar los permisos y perfiles dentro del TPV para asegurarse de que cada persona puede realizar únicamente las acciones que necesita en su trabajo diario.
No todos los usuarios deberían tener necesariamente acceso a las mismas funciones. Es recomendable definir quién puede anular una venta, realizar una devolución, aplicar descuentos o corregir una operación, y establecer un procedimiento claro para actuar cuando se produce un error.
La idea no es complicar la operativa, sino conseguir que cada acción quede correctamente identificada y responda a un proceso definido. Además de facilitar el cumplimiento normativo, una buena gestión de permisos ayuda a reforzar el control interno del establecimiento y a reducir errores.
5. Comprueba todos tus puntos de venta
Un error habitual es revisar únicamente el TPV principal, cuando en muchos negocios existen distintos terminales, cajas o puntos desde los que se generan operaciones. Esto es especialmente importante en grupos de restauración o empresas con varios establecimientos, donde la facturación puede repartirse entre TPV de barra, terminales de sala, cajas auxiliares, terrazas, kioscos de autopedido o diferentes locales.
Antes de 2027, conviene hacer un inventario de todos esos puntos y comprobar qué sistema utiliza cada uno, cómo se registran las operaciones y de qué forma se centraliza la información. El objetivo es tener claro desde dónde se factura y cómo se conecta cada punto de venta con el sistema general del negocio, evitando instalaciones desactualizadas o procesos que funcionen de manera independiente.
6. Reduce los sistemas aislados
A medida que un negocio crece, es habitual incorporar herramientas para resolver necesidades concretas. El problema aparece cuando la información termina demasiado fragmentada: las ventas se gestionan en un sistema, el stock en otro, el delivery en una plataforma diferente y determinados controles se siguen realizando en hojas de cálculo.
Verifactu puede ser un buen momento para revisar este ecosistema tecnológico y simplificarlo. No se trata necesariamente de eliminar todas las soluciones externas, ya que muchas integraciones son imprescindibles, sino de conseguir que exista un núcleo de gestión capaz de centralizar la información y evitar duplicidades o inconsistencias.
Precisamente este es uno de los puntos fuertes de Ágora. Su software TPV permite gestionar desde un mismo entorno diferentes áreas del negocio y centralizar información de ventas, stock y operaciones, además de conectarse con soluciones externas. En negocios multilocal, esta visión unificada también facilita controlar varios establecimientos desde una misma plataforma y trabajar con datos más coherentes.
7. Haz pruebas antes de la fecha límite
Una de las principales ventajas de prepararse durante 2026 es disponer de tiempo para probar el sistema sin la presión de una fecha límite inmediata. Una adaptación realizada con meses de margen permite detectar pequeños problemas, revisar configuraciones y resolver dudas antes de que puedan afectar a la operativa diaria.
Aprovecha este periodo para comprobar cómo se generan los documentos, cómo funcionan las impresoras, qué ocurre durante los cierres de caja y cómo se gestionan situaciones habituales como devoluciones, división de cuentas, anulaciones o cambios de turno. También es recomendable realizar estas pruebas en momentos de mayor actividad, ya que es cuando suelen aparecer las incidencias que no se detectan en un entorno controlado.
El objetivo es sencillo: que cuando la normativa sea obligatoria, el nuevo funcionamiento ya forme parte de la rutina del negocio.
Además, no es necesario esperar a la fecha límite para empezar a utilizar un sistema adaptado. La Agencia Tributaria confirma que los sistemas conformes al nuevo reglamento pueden utilizarse con plena validez antes de 2027 y recomienda precisamente una adopción anticipada para familiarizarse con su funcionamiento y evitar problemas de última hora.
Esto permite convertir los próximos meses en un periodo real de transición: probar el sistema, resolver dudas y acostumbrar al equipo antes de que la adaptación sea obligatoria.
8. Forma al equipo con situaciones reales
No hace falta que cada camarero o empleado conozca en detalle el Real Decreto 1007/2023, pero sí debe saber cómo actuar ante las situaciones que se producen en el día a día. La formación será más útil si se centra en casos reales: qué hacer cuando se introduce mal un producto, cómo corregir una factura, cómo realizar una anulación o una devolución y qué procedimiento seguir si un cliente solicita una factura después de haber pagado.
Estas pequeñas operaciones serán las que determinen que el sistema funcione correctamente cuando Verifactu sea obligatorio. Por eso, una formación breve, práctica y realizada con antelación suele ser mucho más efectiva que explicar toda la normativa de golpe cuando ya ha entrado en vigor.
9. No confundas Verifactu con factura electrónica
Otra cuestión importante es diferenciar Verifactu de la futura factura electrónica B2B, ya que son dos obligaciones distintas que pueden coincidir en el tiempo y generar confusión.
Verifactu se centra en cómo funcionan los sistemas informáticos de facturación y en garantizar la integridad, trazabilidad e inalterabilidad de sus registros. La factura electrónica obligatoria entre empresas y profesionales deriva, en cambio, de la Ley Crea y Crece y regula el formato y el intercambio de facturas en determinadas relaciones comerciales.
Esto significa que adaptar el TPV a Verifactu no implica necesariamente haber resuelto todas las futuras obligaciones relacionadas con la factura electrónica. Además, las empresas que trabajan con administraciones públicas pueden tener que seguir utilizando procedimientos específicos para remitir sus facturas al sector público.
La digitalización fiscal avanza por varias vías al mismo tiempo. Entender qué exige cada normativa ayudará a evitar confusiones, inversiones innecesarias y adaptaciones duplicadas.
10. Aprovecha la adaptación para mejorar la gestión
Cumplir con Verifactu es una obligación. Pero el trabajo necesario para hacerlo puede servir también para detectar oportunidades.
Cuando revisas cómo se registran las ventas, quién puede realizar determinadas operaciones o cómo circula la información entre diferentes herramientas, estás analizando procesos fundamentales para la rentabilidad del negocio.
Ahí es donde la tecnología puede aportar valor más allá del cumplimiento.
Con Ágora, por ejemplo, puedes centralizar ventas, stock y otros datos relevantes del negocio, acceder a informes en tiempo real, administrar múltiples establecimientos desde una misma plataforma y automatizar determinados procesos.
La normativa puede convertirse así en el impulso para modernizar una operativa que quizá llevaba años funcionando de la misma manera.
Ágora y Verifactu 2027: preparados para el cambio
En Ágora ya estamos preparados para trabajar bajo la modalidad VERI*FACTU. Nuestro software contempla funcionalidades como la generación de los registros de facturación, la incorporación del código QR correspondiente, la trazabilidad y conservación de los registros, además de su remisión automática a la Agencia Tributaria cuando se trabaja bajo esta modalidad.
En nuestro caso, hemos apostado por VERI*FACTU para facilitar la adaptación de nuestros clientes a los nuevos requisitos y simplificar al máximo este proceso dentro de su operativa habitual.
Pero nuestra preparación para 2027 va más allá del cumplimiento normativo. Ágora permite integrar la facturación dentro de un sistema centralizado desde el que gestionar ventas, stock, compras, informes, delivery y otras áreas del negocio.
Esto cobra especial importancia en hostelería, donde el TPV hace mucho más que generar un ticket. Es una herramienta fundamental para coordinar la operativa diaria, centralizar la información y mantener un mayor control sobre lo que ocurre en el establecimiento.
Por eso, nuestro objetivo es que la adaptación a Verifactu 2027 se integre de forma natural en el funcionamiento habitual de cada negocio, sin añadir complejidad innecesaria a la gestión diaria.
Checklist Verifactu 2027: ¿está preparado tu negocio?
Antes de terminar, puedes hacer una comprobación rápida.
- Sé qué fecha de 2027 corresponde a mi negocio.
- He confirmado si estoy dentro del ámbito de aplicación.
- Mi proveedor me ha explicado cómo se adaptará mi TPV.
- Sé qué versión o actualización necesitaré.
- Tengo identificados todos los puntos desde los que genero facturas o tickets.
- He revisado anulaciones, devoluciones, descuentos y correcciones.
- Los permisos de usuario están correctamente configurados.
- Mi equipo sabe cómo actuar ante errores de facturación.
- He reducido procesos manuales y herramientas innecesariamente dispersas.
- Tengo previsto probar el sistema antes de que sea obligatorio.
- He confirmado con mi proveedor si trabajaré bajo modalidad VERI*FACTU y cómo funcionará la remisión de los registros.
Si varias respuestas son “no”, todavía tienes margen. Y precisamente esa es la principal ventaja de empezar ahora.
2027 no debería empezar el 1 de enero
Para un negocio bien preparado, la llegada de Verifactu no debería sentirse como un cambio repentino. El trabajo importante ocurre antes: revisar el software, ordenar los procesos, comprobar los dispositivos, resolver dudas con el proveedor y formar al equipo durante los próximos meses permitirá llegar a 2027 con buena parte del camino recorrido.
El aplazamiento ha dado más tiempo a empresas y autónomos, pero ese margen solo será realmente útil si se aprovecha para anticiparse. Empezar con tiempo permite realizar la adaptación de forma progresiva, detectar posibles incidencias y evitar que los cambios se concentren cuando se acerquen las fechas de entrada en vigor.
En Ágora ya estamos preparados para Verifactu y queremos que nuestros clientes también puedan afrontar este cambio con tranquilidad. Además de cumplir con los nuevos requisitos de facturación, nuestro software TPV permite centralizar diferentes áreas de la gestión del negocio para trabajar de una forma más organizada, eficiente y controlada.
Solicita una demo de Ágora y descubre cómo preparar tu negocio para Verifactu antes de 2027.



