Cómo hacer mejores fotos a tus platos

La fotografía gastronómica es imprescindible para atraer a los clientes. Ya sea por el delivery o por las cartas digitales; las fotografías de los platos que ofrecemos son cada vez más importantes. Necesitan mostrar todo su atractivo en un sólo segundo. Parece una tarea difícil, pero nosotros os damos unas pautas para que consigáis crear las mejores fotografías y que triunfe vuestro restaurante.

foto plato hamburguesa

Os dejamos 8 consejos para conseguir las mejores fotos.

  1.  Prepara el ambiente.
    Cuida la iluminación, los elementos externos, la decoración y prepara el dispositivo con el que vayas a disparar tus mejores fotos. Recuerda que cada detalle cuenta. Recuerda.
  2. Céntrate en el plato.
    Ayúdate de fondos neutros para que no distraigan y toda la atención se centre directamente en el producto.
  3. Luz de día.
    Programa tu sesión de fotos por la mañana, que la luz natural te ayude. El flash déjalo de lado. Jugar con las luces y sombras es lo más importante para conseguir unas buenas texturas y que nuestro plato tenga cuantos más matices mejor.
  4. El mejor momento.
    El plato recién servido. No vale de nada que el chef nos haga 20 platos y en media hora se vayan a estropear la mitad. Es mucho mejor hacer cada foto con el plato recién hecho. Recuerda que, tal y como vea el cliente la fotografía, será como se espera encontrárselo. No querrás que vean una lechuga mustia o un helado derretido, ¿verdad?
  5. No hagas sólo una foto.
    Aprovecha el “disparo en ráfaga”. Muévete, dispara desde diferentes ángulos, acércate al plato, aléjate. Juega con todas las opciones posibles. Por muchas fotos que hagas, luego verás cómo te acaban convenciendo solo unas pocas. Lo sabemos por experiencia.
  6.  Menos es más.
    La sencillez es clave, evita los excesos, las fotos demasiado recargadas no ayudan nada. Más bien todo lo contrario. Haz composiciones sencillas, preferiblemente con una vajilla minimalista, lisa, y sin estampados.
  7.  Explosiones de color.
    Si quieres que tus platos tengan el máximo color posible, intenta que los alimentos como las verduras no estén cocidos, esto hace que pierdan color y se vean menos apetecibles. Mejor si están crudos y tienen su color natural.
  8.  Edición.
    Cuando ya tengas todo el material fotográfico en tu poder, lo mejor es retocar luces, sombras, contraste y enderezar. No, no es con el fin de poner un “filtro” y que no se reconozcan tus platos. Es conseguir el mejor resultado a través de la edición. Programas como Lightroom, Photoshop, o Snapseed, nos ofrecen muchísimas opciones para mejorar la calidad de nuestras fotos.
  9. Disfruta.
    Son tus platos, los conoces mejor que nadie y sabes qué es lo más atractivo de cada uno. No tengas miedo a disparar con tu objetivo. ¡Disfruta del proceso!

Después de estos pequeños tips, creemos que ya estáis listos para lanzaros al mundo de la fotografía gastronómica y poner vuestras mejores creaciones en vuestra carta digital. ¡A por todas!